La Diosa forma una parte
esencial dentro de las creencias paganas, ella es tan antigua
como el hombre mismo. En nuestro caso somos multi panteísta, si
bien vemos y trabajamos con el concepto de diosa triple, también
trabajamos con otras divinidades que no entran en esta
categoría.
La diosa es el aspecto
femenino de la divinidad, y la asocia con los ciclos lunares; en
cada ciclo lunar podemos observar una cara o un aspecto de la
ella.
Dentro de la magia, la
luna juega un papel fundamental, ya que la energía lunar puede
intensificar o menguar nuestros hechizos, es por ello que le
damos una importancia fundamental a la luna.
Dentro de nuestro Coven,
se le enseña a los hombres a desarrollar el don de la diosa, que
no es otro que el de la intuición y el de la sensibilidad
psíquica, algo que muchas veces fue reservado solo a las sumas
sacerdotisas.
Para nosotros la
polaridad masculina/femenina, ying/yang, día/noche, luz/sobra
son importantísimas para el desarrollo de las capacidades
ocultas y el despertar de la conciencia. Es por ello que tanto
nuestros miembros masculinos como nuestros miembros femeninos
aprender a trabajar con ambos aspectos de la divinidad.
La diosa se manifiesta
de muchas maneras en nuestra vida, con su apoyo aprendemos a
utilizar los talentos que permanecen ocultos en nuestro
inconsciente, de su mano aprendemos los secretos de la magia y
de la noche.